TECNICAS
OPERACIONALES DE LA RADIO #1
Entre la dirección y realización de programas y su base funcional, el
oyente depende exclusivamente del sonido, y este debe poder escuchar claramente y con
nitidez.
Los sonidos que se distorsionan, que son confusos o
que están mal mezclados, cansan al oyente y no retendrán su interés.
La calidad del producto final depende directamente de la ingeniería y
los niveles operacionales. Aunque las ideas sean muy buenas, la dirección y realización
sean brillantes y se haga una esmerada presentación, todo se irá a pique si la técnica
operacional es deficiente.
Hay locutores, productores y directores de programas
que no se interesan por los aspectos técnicos; dejan la mesa de control a otros para así
poder concentrarse en cosas "de más altura". Desgraciadamente, si no se conocen
las posibilidades que brinda constantemente la tecnología, es difícil conocer
exactamente el potencial del medio.
La mesa de control (panel o tablero de control)
Esencialmente es un dispositivo para mezclar las diversas fuentes
sonoras del programa y formar así la transmisión final al aire.
Para aprender a manejar la mesa de control, primeramente hay que
conocer el funcionamiento de los diversos equipos, y después practicar hasta que su
operación se haga casi automáticamente. He aquí algunas sugerencias para el
principiante:
El operador debe estar cómodo.
La primera función a considerar es el
monitoreo del programa. En una transmisión normalmente se tomará el sonido del programa
"del aire", en la medida que ello sea posible tal y como lo escuchará el oyente
y no como sale del estudio.
En
la mezcla de fuentes sonoras (micrófonos, discos, reproductores), la regla general es la
de accionar el botón o interruptor del nuevo evento que irá al aire antes de cerrar el
"viejo". Con esto se evita la pérdida de ambiente que se produce entre las
diversas fuentes cuando todas los botones o interruptores están cerrados. La mezcla lenta
de una fuente de sonido a otra se denomina "desvanecimiento cruzado" (en inglés
"crossfade").
La
determinación de lo alto que debe estar el volumen de la palabra contra un fondo musical
depende de diversos factores, incluyendo la naturaleza del programa y las probables
condiciones de escucha de la audiencia, así como el tipo de música y las
características vocales de la palabra hablada.
El
aspecto más importante en la operación de una mesa de control es probablemente: la
organización propia. El buen operador siempre va un paso por delante. Sabe lo siguiente
que tiene que hacer, y habiéndolo hecho prepara la próxima operación.
La
música, como la palabra, se produce mediante frases y párrafos. Sería absurdo finalizar
una pieza oral en otro punto que no sea el final de la frase, y también es un error dar
fin a una pieza musical arbitrariamente. El buen operador por consiguiente, habrá de
desarrollar un oído crítico para los puntos adecuados de corte de la señal.
Las
palabras de presentación de una canción en las que se invierte exactamente el mismo
tiempo que dura la introducción no-vocal de dicha canción (en inglés "talk
over"), es un buen ejemplo de la atención que debe prestarse a estos detalles.
El
operador de una emisora de radio debe dedicar un cuidado especial a los discos. Estos
deben ser manejados en forma que los dedos no toquen la superficie grabada, procurando
conservarlos limpios, libres de polvo y cenizas de cigarrillos.
Aunque
prácticamente los formatos digitales han desplazado a los análogos, en muchas estaciones
todavía son ampliamente utilizados. La correcta reproducción de la cinta, depende de una
adecuada conservación de los registros magnéticos, y de su cercano y permanente contacto
con la cabeza de reproducción del magnetófono durante el proceso de reproducción. Los
enemigos de las cintas magnetofónicas son el calor excesivo, la vibración y los ruidos
estrepitosos, así como la influencia de ciertos campos magnéticos.
Para asegurar un
buen nivel de calidad en la fase de reproducción, es importante que el equipo,
especialmente la cabeza reproductora y la cinta, estén libres de suciedades. Se
perjudicará mucho la calidad, si la cinta tiene una delgada película de grasa o si la
cabeza reproductora tiene restos o marcas de un lápiz rotulador.
Una "característica" frecuente de las cintas
almacenadas, es su notable anonimato. Un carrete, cassette, cartucho, diskette y su caja,
deben tener las anotaciones suficientes para una adecuada identificación del material. Si
desea, puede utilizar este ejemplo:
1. Nombre del tema o grabación.
2. Nombre y dirección del orador, locutores, músicos u otros
participantes.
3. Lugar de grabación.
4. Fecha de grabación.
5. Detalle de todo material que tenga derechos de autor registrados
(música, poesía).
6. Duración.
7. Detalle del montaje que sea necesario efectuar con anterioridad a la
transmisión.
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